La mujer perfecta

La mujer perfecta es lo suficientemente inteligente como para que conversar con ella sea entretenido y estimulante. Al mismo tiempo, la mujer perfecta tiene que ser lo suficientemente estúpida como para querer meterse con un tipo como yo.

La mujer ideal es, además, enferma de caliente.

 

1332646913551_1709441
Anuncios

Al fin alguien nos entiende, parte II

Otra vez una mujer preclara tiene la gentileza de iluminar el camino. Digo otra vez porque, además del posteo anterior, este tipo de textos ya tiene historia: Isabel Allende nos aconsejaba sobre cómo ser civilizados hace ya varios años. Mujeres felices de asumir para sí mismas el rol civilizatorio, como domesticadoras de de una masculinidad supuestamente bruta, tosca y salvaje, abundan.

En todo caso esta vez no se trata de Isabel Allende. Ni de lejos. Para mal de todos nosotros que leemos blogs, se trata de una bloguera petulante y, con toda seguridad, soltera angustiada o emparejada con algún baboso domesticado. Tal vez una orgullosa dueña de 15 gatos pulgosos, que se dedica a replicar contenidos de otros blogs. Vamos viendo sus maravillosas ideas:

Las conductas infantiles en las relaciones pueden estar bien durante un tiempo, pero no para siempre. Si bien puede ser tierno que un hombre asuma conductas tiernas, muchas mujeres acordarán que no hay nada que mate más las pasiones que un un hombre-niño, aquel al que hay que mimar y consentir o se pondrá a hacer un berrinche y que ni se te ocurra hacer algo que a él le moleste, porque de seguro será para discusión.

Ja. Eso es cuanto puedo decir al respecto. ¿De verdad no se nota la contradicción entre escribir un artículo entero que grita “hombres: hagan lo que yo pido” y al mismo tiempo criticar la pendejada que significa ser egocéntrico?

Yo creo que todos podríamos estar de acuerdo en que la madurez significa dejar de vivir para satisfacer expectativas ajenas. Durante la infancia uno depende de los papás y la vida consiste en cumplir con sus normas y estándares. Ser adulto es dejar de tenerle miedo a los retos de la mamá. Lo que está diciendo esta mina, en cambio, es que madurez significa satisfacer expectativas femeninas, que ella identifica con las suyas propias. ¿Madurez es reemplazar a los papás por ELLA? Catherine Vignolo: deja las drogas. El mundo es bastante mas grande que la circunferencia de tu cintura medida al nivel de tu propio ombligo.

Creo que no vale la pena disectar el artículo y reírme una por una de sus afirmaciones. Para la memoria, eso sí, la mención a los videojuegos: ¿por qué los odian tanto? Por otro lado uno se encuentra con el otro cliché: madurez significa esforzarse por hacer funcionar una relación moribunda, en vez de abandonarla y tirarse a alguna mina más joven. Voy a ser claro: eso no es madurez, es masoquismo puro y duro, sobre todo cuando se trata de un hombre con opciones.

También es interesante que crea que un hombre de verdad es uno que “admite que se equivoca: si bien hay tanto hombres como mujeres que nunca admiten que se equivocan, igualmente es bueno ver como este hombre admite no ser el hombre perfecto y asume sus errores y defectos“. Perfecto, comencemos. Este es un resumen de mis defectos: soy medio puto, medio alcohólico y no le pido disculpas a nadie por serlo. Me molestan la mala ortografía y el vocabulario escaso. Tengo la tendencia a ser un poco irónico, me carga que me digan qué hacer, no me trago fácilmente el orgullo y aunque no soy insoportable, a veces puedo ser bastante duro con la gente, casi sin darme cuenta. Hace algunos años pasé una noche en una comisaria por una pelea de bar. Normalmente no me acuerdo cómo llegué a mi casa. Gasto más de lo que gano. No siempre uso condón. ¿Cásate conmigo?

Al final del artículo viene la guinda de la torta:

Sabe lo valiosa que eres: puede que este sea uno de los puntos que más valoren las féminas en el mundo, que la pareja de uno la considere para las decisiones importantes y las no tanto que aparecen en la vida. Sabe que eres valiosa por ser tú y si bien puede que no seas una Barbie, eres perfecta sólo por ser tú.

Este es el síntoma más claro del princesismo de la autora. Después de darnos un listado de razones para calificar a un hombre de adulto o pendejo, nos entrega una razón para encontrarla a ella siempre perfecta simplemente por ser quien es. Para ellas no se ofrece ningún listado, claro que no. Porqueyolovalguismo en estado agudo.

Después se extrañan de que uno viva eternamente decepcionado, buscando lo que no existe. Así están las cosas en el mundo.

una princesita que se merece el mundo entero por virtud de ser.

una princesita que se merece el mundo entero simplemente por la virtud de ser.