Here I go playing the fool again

1.
Pamela me dijo que me estaba pintando un cuadro. La foto que me mandó me recordó al vestido que usó Kika Silva en la gala del Festival de Viña: un montón de triángulos de colores, como mirar por un caleidoscopio. El aviso me alegró, porque mis paredes están vacías. Podría colgar un cuadro. Podría jactarme cuando me pregunten: me lo pintó esta mina, mira su foto en bikini.

Me habla todos los días. Me cuenta sobre su vida, me manda fotos. Tengo fotos de su departamento, de su ropa, su bicicleta, sus piernas, su guata. Entrena obsesivamente y aún no tiene su cuerpo soñado, me dice. Me manda fotos para mostrarme que la grasa es difícil de eliminar. Yo le respondo que debería comer más, porque es muy flaca. Le cuento que yo hago planchas frontales y laterales por 2 minutos, con una mochila de 10 kilos, y todavía no tengo calugas y oblicuos marcados. Es imposible.

Se enoja conmigo, le resulto frustrante. Se encoleriza con mi humor irónico y distante, con mi pesimismo. Le digo que soy viejo, feo, antisocial, misántropo y gruñón, que nunca nadie me va a querer. Me responde con desesperación y ganas de salvarme. Me dice que llevo el rock and roll al extremo, que soy muy independiente, muy borracho, muy solo. Por la cresta. Soy un pijecito de colegio caro, pinta de ñoño, orgulloso propietario de bienes raíces costosos, hablo de corrido en 4 idiomas, pero ella cree que soy GG Allin.

Por otro lado, yo me porto bien. Es ella la que me manda fotos prácticamente en calzones mientras su marido duerme o qué sé yo qué chucha hace su marido.

2.
Fui al matrimonio de un amigo de la universidad con [AMIGA]. Fue una manera de presentarla oficialmente, después de tantos meses de mantenerla al margen de mi escuálida vida social. En el fondo, una resignación de mi parte, una bandera blanca. Ya, bueno, quizá podría tener una relación seria y oficial con [AMIGA], fue lo que pensé. Así, además, mis amigos dejan de sospechar que soy gay por andar siempre solo y ser el único soltero. A mí me da igual, pero así piensa la gente.

Lo pasamos la raja y perdí el celular. Esto solía ser una ocurrencia normal cuando era más carretero y borracho, pero ya no me pasa. Volvimos a Santiago alrededor de las 11pm, ella manejó.

Dormimos en su departamento, acá cerca. Yo vivo en este barrio porque me mandé el rajazo de la vida y compré barato 8 años atrás, ahora el departamento cuesta más del doble. Ella, porque es una empresaria exitosa y gana el triple que yo, más o menos lo que hay que ganar para poder vivir acá en estos días.

El domingo, al día siguiente, nos vinimos a mi casa, cociné un risotto, preparé pisco sour y vimos películas. Cocino bien y preparo ricos tragos. Estas son habilidades fundamentales para el hombre soltero del siglo XXI, que entiende que es más conveniente invitar a la minas A LA CASA en vez de algún bar caro y malo, con mínimas posibilidades de tirar.

Al día siguiente era feriado y fui a ver a mi papá. Ella se fue a su casa, revisó el auto y ahí estaba mi celular. Obviamente lo leyó entero, la muy sapa. Quedó la zorra. Todo un fin de semana alegre, esperanzador y feliz: a la mierda.

3.
Al principio pensé que podía haber encontrado alguna conversación con [VENDEDORA DE AFP], una ex. Se casó hace poco. Me junté con ella 1 semana antes de su matrimonio en el bar [CENSURADO], lugar discreto. Terminamos agarrados a besos.

En Santiago 2017 nadie cree que darle besos a otra persona constituya infidelidad.

Después le pregunté si se habría acostado conmigo y me dijo que no, pero yo sé que me quería decir que sí. El brillo de los ojos no miente.

Guachita rica, me produce una calentura irracional. Perfectamente podríamos haber garchado toda la noche, como un par de animalitos, a modo de despedida de soltera. Simpática, además. Me gustaría ser su amigo, pero mi pene lo impide.

4.
Quizá leyó los mensajes de esta mina de mi oficina, la que me dice que le encantan los hombres que hacen box (estoy boxeando). Un día de la nada me llamó un sábado a las 9 de la noche para contarme que había soñado conmigo. O sea que se masturba pensando en mí con guantes de box, disfrazado de Canguro Jack.

Pero no fue eso. Leyó los mensajes de Pamela, la pintora. Dos whatsapps a las 2:30am del sábado: “¿en qué estás? ¿Estás despierto?”. No eran mensajes para juntarse a tirar, porque aunque le gusta calentar la sopa con sus fotos, no me busca para eso y además vive en [CIUDAD MUY LEJANA], o sea harto lejos como para verse a las 2 de la mañana. Quería hablar no más, dice que le gusta hablar conmigo, que aprende cosas y la hago reír. Soy tan encantador.

Ella me trata como si yo fuera el personaje de Rocket Man, la canción. Un perdido flotando por la galaxia. Es súper idiota, primitivo, bruto y sexista burlarse del cariño femenino, hasta yo me doy cuenta, pero es que Pamela es un poco rara. No soy tan saco de huevas, de verdad.

A veces me reta. Dice que la trato mal, pero es solamente porque le hago bromas y me burlo de su afecto. No es de tarado, es que a veces me aburre no más. A veces en sus ataques de desesperación conmigo me reconoce en mayúsculas que yo le gusto, que le gustaba mucho, pero que le doy susto por ser demasiado independiente. Su solución parece que fue casarse con algún mamón pegote.

También me dijo que yo tengo cara de violador. VIOLADOR PO WEON. Después trató de arreglarla mandándome fotos de unos actores con caras de malos, con actitud de “aquí te pillo, aquí te lo pongo”. También, unas fotos de actores con pintas de mamones imberbes, con actitud de maraquetes sin pene. Me dice que es mejor tener cara de violador, que es sexy. Todos esos actores son más bonitos que yo.

Aparece y desaparece. Cuando la conocí pensé que iba todo bien, hasta que un día desapareció. Cuando volvió a aparecer, se había casado. Nunca supe si estaba con alguien cuando la conocí, nunca supe si tuvimos algo o si yo fui simplemente su despedida de soltera. Y eso que soy feo. Si fuera mino sería un peligro público.

5.
[AMIGA], la del matrimonio, es de personalidad explosiva y proclive al escándalo. Me vino a dejar el teléfono al departamento y se fue sin decir nada. Las puteadas vinieron después, por el chat de Gmail y por whatsapp. Me acusó de tener una relación paralela con Pamela, a quien trató de pendeja. Sí, se ve muy joven. Una de las cosas buenas de hacer mucho deporte. Me acusó de andar metiéndome con putas. Me acusó de haberme tirado a la mitad de Santiago y que ella no iba a ser una más.

[AMIGA]: lo siento, ya fuiste una más. La diferencia es que tú habías empezado a importarme.

Aunque no era para tanto, nos mandamos mutuamente a la cresta. Podría haberle explicado que no tengo ninguna relación paralela con Pamela la pintora, que sólo hablo con ella. Que no ando metiéndome con putas, aunque ganas no me faltan. El problema es que ella ya me ha agarrado a gritos tantas veces, por cosas tan absurdamente triviales, que no me queda energía ni generosidad. Que se joda.

La pelea más absurda de todas: una vez, hace tiempo, le dije que tenía sueño, que no quería tirar. Las mujeres creen que uno es un pene ambulante y no entienden lo que significa NO. Obviamente se indignó, cómo se me ocurre querer dormir. Furiosa, se puso la ropa y salió de mi departamento gritando y dando un portazo en cada puerta que se le atravesó.

Hubo varias más así. Hemos terminado como 5 veces por cosas como esta.

Así que esta vez fui pesado. Le dije que era lo peor que me había pasado en la vida y que desapareciera. Que se llevara lejos sus peleas, sus escándalos y que dejara de robarme energía. Todo es verdad: hasta el día en que la conocí yo hacía mucho deporte y andaba contento por la vida. Ahora apenas me la puedo con mi trabajo. Estoy molido. Hace 3 semanas tuve una crisis de pánico en la oficina. Hasta el tono del blog cambió, la gente que lo lee me lo dice. Odio a todos. La culpa es de ella.

A Pamela también la mandé a volar.

6.
Año 2021. Acabo de cumplir 40. Dónde compraste ese cuadro, me pregunta una mina del futuro. Me lo pintó y regaló una mina con la que tuve algo hace tiempo, le responde mi yo cuarentón del futuro. Quiero que lo saques. Ándate a la chucha. Es mi departamento, mi pared, mi cuadro. Si no te gusta, te vas.

 

Anuncios