Caminata por Providencia

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Gente que vive sola: ¿qué mierda hacen cuando llegan a su casa para no aburrirse? Yo llego todos los días alrededor de las 7pm y es una lucha cotidiana encontrar qué hacer. Puedo limpiar la cocina, dejarla flamante y prometerme por enésima vez mantenerla así. Eso me toma 1 hora. En dos días se convierte otra vez en un plantel porcino.

Puedo ver tele. Hoy terminé de ver Easy en Netflix (mala), mientras ensayaba escalas mayores y pentatónicas con la guitarra. Una hora y media después quedé desocupado. A las 8 y media sin sueño y sin nada que hacer. ¿Leer? Sí, a veces, pero hoy quería gastar energías. ¿Colgarme de la barra de la puerta y hacer pullups hasta morir?

Salí a caminar. Vivo en una parte pituca de Providencia, que es lo mismo que decir fome. La gente bien se duerme tempranito y hace vida social en su casa, no afuera. No hay ni un puto cine donde ver una película interesante. Tampoco un lugar con una exposición de algo, qué sé yo, de fotos. Está la Iglesia de El Bosque, edificio precioso de Carlos Bresciani, pero ya lo recorrí entero. Además, no creo en Dios.

Los únicos lugares abiertos: bares y restoranes. O sea, lugares para tomar, comer y gastar plata. Terminar gordo y pobre. No volver a garchar nunca más. No.

Ninguno tiene música en vivo. Dicen que Santiago tiene une escena musical interesante, pero acá no se ve. Anécdota: una vez que toqué en un café concert se me acercó una pendeja, me gritó MINO y salió corriendo. No soy “mino”, fue puro efecto escenario, pero no me molestaría que me pasara más seguido y que de una vez por todas la guitarra me sirva para conseguir más concha. Necesitamos más escenarios.

Al parecer hay que ir al puto Bar Loreto para ver bandas originales o a ese otro antro de mierda, el Onaciú. Diez lucas de taxi, ida y vuelta. Entrada carísima. Tragos carísimos y malos. Tendré que perderme al talento joven. La Batuta no está a la vanguardia de la escena musical, pero al menos puedo ir caminando, derecho por Holanda.

Paso por afuera del puterío clandestino de Eliodoro Yáñez 2342. ¿Seguirá funcionando? Vine unas 3 veces hace unos años. Por fuera parece oficina abandonada. Por dentro, motel iluminado por luces rosadas fosforescentes. Podría pasar el rato fornicando, pero no voy a tocar el timbre así como así. Tampoco quiero gastarme 80 lucas. No quiero tirar con putas.

Un par de minas me miran llegando a Pedro de Valdivia. Es halagador, supongo, pero qué importa. Si les dijera “hola” se asustarían y saldrían corriendo, como si fuera un violador. Nada que hacer. Soy hombre, o sea que yo soy el cerdo, el degenerado, el agresor.

Al final por eso termino en mi casa tragándome 4 vasos de vodka y escribiendo leseras en este blog que nadie lee, como por ejemplo un pronóstico sobre Grecia y Europa. Es puro aburrimiento. ¿Qué más puedo hacer? ¿Lavar ropa, plancharla y doblarla? ¿Desengrasar la parrilla? ¿Ir al supermercado? ¿Contestar los memes en mis grupos de whatsapp?

Debí haber tocado el timbre del puticlub.

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